Semana 6 de 13. En una olla de agua hirviendo.

Buenas noches,

Este domingo vuelvo a cambiar de cuarto y de escenario. Otra vez os escribo desde nieve, desde la paz del color blanco de las montañas y el azul del cielo. En esta ocasión sí que puedo decir que estoy en un sitio idílico y no lo estoy edulcorando. Hemos cambiado de valle y este tiene mucha más amplitud y menos ruido visual que aquel otro desde el que os escribí hace dos semanas. 

Hoy os escribo desde mi cuarto con techo abuhardillado y vigas de madera, mientras mis hijas ven la tele en el piso de abajo con Rubén y los hijos de nuestros amigos. 

Hace unas semanas me entrevistaron para “Podcast Floral” (pronto saldrá publicada la entrevista, os avisaré cuando así sea). Como en la mayoría de entrevistas, empezamos recordando los inicios de Floritismo. No es algo en lo que vaya a incidir ahora con demasiada intensidad porque a veces me da la impresión de que repito las mismas palabras una y otra vez en un bucle infinito, y muchas de las personas que me leéis por aquí, nos seguís desde nuestros inicios, o desde antes de los inicios, porque en instagram ya me seguía mucha gente antes de abrir la tienda online.

Hubo un momento en que recordé ese momento en que empezó todo, o al menos la base de nuestro emprendimiento actual, que es la tienda online. Todo fue una suma de casualidades y visto desde la distancia temporal que nos separa hoy, parece fácil, pero fue una carambola. Yo quería plantar flores pero la mayoría de proveedores requerían un pedido mínimo de bulbos y semillas que era incapaz de hacer caber en el limitado espacio que me prestaron mis padres, por mucho “plantar pegados es plantar” que me cantara. Pero a la vez algunas de mis seguidoras/amigas de instagram, también querían plantar lo mismo que yo plantara, así a ciegas, sin saber si iba a salir o como iba a ser, porque no lo sabía ni yo misma. Así que me arriesgué, o nos arriesgamos todas, y hicimos un primer pedido de bulbos y semillas. La mitad lo planté en el jardín de mis padres y el resto lo vendí en mi tienda handmade de Bigcartel. Y a pesar de que entonces tenía muy poquitos seguidores (unos mil o dos mil), lo vendí todo. Y con lo que gané pude pagar el siguiente pedido de raíces de dalias, y así poco a poco fuimos creciendo. Al año siguiente el pedido fue más grande y al siguiente más aun.

El crecimiento ha sido tan gradual y sostenible que a veces aun alucino de como hemos llegado hasta aquí. Es como aquello que escuché en “El cuento de la criada”, que si te meten en una olla de agua y van aumentando la temperatura muy gradualmente, al final el agua acaba hirviendo y tu te cueces en ella sin sufrimiento, porque te has ido acostumbrando gradualmente a esos pequeños incrementos de temperatura. En cambio si pasaras de 18 grados a 100 de repente, pegarías un bote y saldrías corriendo de la olla por instinto de supervivencia.

La semana que viene nos llegan varios palets con raíces de dalias y otros bulbos de verano. Miles de raíces de dalias en total que es un poco equivalente a meterte en una olla con agua hirviendo y no salir corriendo. Pero como ha sido así gradual, no sufrimos, es más, hasya nos gusta.

Cuando me paro a pensarlo es como “ufff ¿en qué me estoy metiendo? Anna, sal corriendo de aquí que te quemas”, pero como el 99% del tiempo no me da el día para pensar demasiado, y los grados van subiendo de manera gradual, de repente estoy aquí, con unos cuantos palets en camino y sin la certeza absoluta de que se vayan a vender, pero la certeza absoluta no existe, nunca la tendremos en nada. Si la necesitáramos para cada uno de los pasos que damos, caeríamos en el inmovilismo absoluto y nunca nos moveríamos de nuestro sitio. 

Se venda todo o no, estoy segura de que podremos con ello y con lo que vendrá en los próximos años, que seguro que será mucho más.




 

Seguimos en plena temporada de mimosas. Esta semana os enseñaba como de grande es nuestro ramo (de solo 14,98€), y como lo repartí yo por toda la casa. La verdad es que es alucinante lo bien que huele toda mi casa, cada vez que entras en alguna de las habitaciones o baños que tienen un jarroncito con mimosas se te alegra la cara, ya no solo por lo bonita que es, también por lo bien que huele. 


El próximo martes 1 de febrero ponemos a la venta la nueva colección de dalias y semillas para plantar en primavera. Esta temporada hemos querido complicarnos un poco menos la existencia y en lugar de hacer 50.000 packs y combinaciones de dalias, haremos muchos menos pero pondremos todas las dalias a la venta sueltas, con sus nombres y fotografías, para que podáis hacer las combinaciones a vuestro gusto y necesidades. Habrá dalias XXL, dalias aptas para plantar en maceta, dalias pompom, dalias medianas, cactus, deshilachadas, y de las tipo anémona. Esperamos que os guste esta nueva manera de ofreceros las raíces de dalias.



Y como te contaba la semana pasada, si aun no sabes qué vas a plantar, te aconsejamos que empieces preparando a conciencia tu Plan de Plantación de Primavera, para aprovechar mejor el espacio y conseguir el máximo número de flores posible. Con el curso de Granja de Flores de Academia Floral puedes planificar de cero tu próxima plantación y solo hasta el martes, tienes 30€ de descuento al apuntarte al curso. Además tendrás acceso prioritario a la venta de raíces de la nueva colección a precios reducidos en la tienda de la Academia Floral. Si aun no has hecho el curso, ahora es el momento.

Utiliza el código “INVIERNO” para conseguir tu descuento y acceso a la tienda de Academia Floral.

Y con esto terminamos con la sexta semana del invierno. En 7 semanas más ya es primavera. 

Un abrazo y hasta la próxima semana.

¡Feliz noche!
 

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